20 septiembre, 2020

Economía post COVID-19: recuperación del sector público

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El término “nueva realidad” aun suena incierto, pero sin duda alguna estamos viviendo cambios importantes en la vida personal y empresarial, los cuales son necesarios para adaptarnos al nuevo mundo.

Por ello es necesario que empresas, gobiernos e instituciones sean flexibles y modifiquen su manera de operar.

De acuerdo con el Dr. Alberto Trejos, “para una reapertura exitosa todas las áreas de política pública son importantes durante la transición de manera que se facilite la vida a los ciudadanos con aspectos como: la simplificación y digitalización de los trámites, flexibilización laboral, sistemas de información para la política social, alternativas logísticas, protocolos de reapertura inteligente, posicionamiento internacional, incentivos para reducir la informalidad, finanzas públicas y consolidación de la estabilidad”.

Este fue el tema central que se trató en el “SAP Café Virtual para el sector público”, conversación liderada por el ex Ministro de Comercio Exterior de Costa Rica y actual Decano del Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (INCAE), Dr. Alberto Trejos, invitado por la multinacional SAP, compañía líder en el mercado de software empresarial.

El conversatorio inició con una radiografía de la realidad nacional del sector público, privado, exportador y turismo, los cuales se han visto afectados fuertemente por la pandemia del COVID-19.

Durante la charla, también se habló de la situación nacional y global ante la crisis de la pandemia, las razones que magnifican el impacto social y económico de la pandemia, la condición económica de Costa Rica en este momento, lo que nos espera mientras la pandemia termina, cambios en el sistema productivo y en la sociedad en general post-pandemia y los retos de política pública durante y después de la coyuntura actual.

Según René Picado, moderador de la charla y Líder de Soluciones de Sector Público para SAP Centroamérica y el Caribe, “Costa Rica ha logrado atraer inversiones de empresas de tecnología de punta en diversos sectores. Esa es una gran fortaleza para la era posterior al COVID19 debido a que esas firmas casi siempre tienen un impacto muy grande en la demanda local por bienes y servicios de alto valor agregado. Pienso que debemos continuar por esa ruta si queremos tener mejores cifras de empleabilidad”

Al terminar esta pandemia se esperan grandes cambios globalmente a nivel social, laboral, económico y político. Desde la forma en que los seres humanos se saludarán hasta la forma de trabajar. El teletrabajo o trabajo remoto está aquí para quedarse. Antes era una elección, pero esta pandemia ha demostrado “que no todos tienen que estar en el mismo lugar y al mismo tiempo” para que un negocio, gobierno o institución funcione apropiadamente.

Durante este año es muy importante cuidar el endeudamiento. Según datos del Ministerio de Hacienda de Costa Rica, para financiar el 2020 se necesitará comprometer el 12,45% del Producto Interno Bruto (PIB). En años anteriores únicamente se requirió del 10,6%, lo que genera un impacto importante en la economía nacional.

Asimismo, los cambios en la economía mundial ocasionados por la diseminación del virus en casi todo el planeta, podrían impulsar tecnologías como el Internet de las Cosas (IoT), las soluciones en la nube (cloud), la robotización, el internet móvil y la impresión 3D. Las instituciones de gobierno deberán considerar la implementación de soluciones de “data mining” y “analytics” para tener información confiable que ayude a tomar decisiones correctas y oportunamente.

Junto con el impulso de las empresas de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC’s) la digitalización podría contribuir en el desarrollo de una cultura menos burocrática donde cualquier trámite en las instituciones públicas se convierte en un problema de tiempo y esfuerzo para el ciudadano.

Por lo menos el 50% de las gestiones que realiza la ciudadanía en oficinas de gobierno se puede digitalizar, es decir, se llevarían a cabo en línea, lo cual traería grandes beneficios comprobados en cuanto a tiempo de respuesta (eficiencia), reducción de aglomeraciones, eliminar duplicidades y por supuesto ahorro de costos para el Gobierno. “Además reduce la huella de carbono, ofrece transparencia y facilita el distanciamiento social” indicó Picado.

Concluyendo, Picado manifestó que “para recortar gastos antes de pensar en las alternativas clásicas de posponer proyectos o reducir la fuerza laboral, se puede considerar a la tecnología como opción, que permite cumplir los mismos objetivos con menos recursos. Los costos operativos disminuyen con el uso de tecnología siendo el uso de la nube la prueba más evidente de ello”.

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