22 de junio de 2021

Embarazadas agradecieron el don de la vida a San Ramón Nonato

Mucha devoción, esperanza, amor por la vida y agradecimiento a San Ramón Nonato, fue lo que se vivió en la mañana del jueves 16 de agosto en la Hora Santa de las Embarazadas, donde 275 mujeres se acercaron a dar gracias por llevar vida en sus vientres.

Esta actividad tiene más de 20 años de realizarse y reúne a mujeres que ya están embarazadas, otras que anhelan ser mamás y muchas más que ya vienen con sus bebés en los brazos para agradecer y dar testimonio por el milagro concedido.

San Ramón Nonato es el santo patrono de San Ramón, es conocido así porque no nació, sino que fue extraído del vientre de su madre, 24 horas después de que ella había fallecido. De ahí que sea visto como el santo de las embarazadas.

“Esta es una experiencia hermosísima, es un momento lleno de Dios y de mucha espiritualidad por todo lo que se experimenta en el instante de oración, tanto con el Santísimo en el vientre de las mamás como cuando sus familiares oran por ellas”, explicó el Presbítero Greivin Hidalgo de la Parroquia de San Ramón.

El momento de imposición del Santísimo en el vientre de cada una de las madres es un instante de gran emotividad, en el que las madres sienten sus bebés moverse en la pancita. Este año, además, se le impuso en la frente a las mamás las reliquias de San Juan Pablo II y San Ramón Nonato.

Historias de vida

Foto: cortesía Zona de Prensa.

Entre los testimonios de fe está el de María José Ramírez y su esposo Randall Salas, con su pequeña de cuatro meses, Viollet Sofía, quien llegó vestida de rojo y blanco, los colores de San Ramón.

En octubre del año anterior María José estaba ya embarazada de su primer hijo, su mamá, fiel de San Ramón Nonato, le regaló una oración grande y otra pequeñita para que encomendara a su bebé. Ella comenzó con pequeños sangrados que la llevaron al hospital, donde le dieron la noticia de que ya el bebé no se veía en su vientre.

La internaron para controlar sangrados y comenzaron los preparativos para practicarle el legrado. Tras varios días sin comer y con la angustia de haber perdido a su hija, llegó el momento de un último ultrasonido de control para verificar los cambios recientes y entonces, el papá pudo ver en la pantalla algo que se movía.

Le preguntaron al doctor y efectivamente estaba la bebé dando signos de vida. María José y su esposo consideran un milagro lo ocurrido, pues ya ella iba a pasar a sala y su bebé estaba con vida y bien aferrada a ella. “Yo me llevé la oración pequeñita al hospital y no dejaba de rezar por la vida de mi bebé”. Hoy sonríen y cuentan la alegría de su historia de fe, que compartirán con muchas otras mamás el próximo jueves en la Hora Santa de las Embarazadas.

Otra de las mamás que se presentó a dar gracias es Pamela Chaves de 38 años, mamá del pequeño Juan Pablo de 4 meses. Ella, entre lágrimas de alegría y también de tristeza, nos relató su milagro.

Pamela ya había tenido dos pérdidas, tuve el nacimiento de una bebé, llamada Mariana, que nació pero falleció a los 10 días. Los médicos ya le habían dicho que no podía tener bebés por la condición médica que tenía, una trombofilia, pero ella no perdía la fe. Durante varios años asistió a la Hora Santa y el año pasado asistió con la esperanza de poder tener a su hijo, que hoy sonríe hermoso en sus brazos.

Y finalmente, Renato de 2 meses y medio, le debe su nombre a San Ramón Nonato, porque sus padres, Marlen Hernández y Esteban Carvajal, están seguros que fue gracias a su intercesión que hoy disfrutan de su pequeño.

Ella ya había tenido una pérdida hace 3 años, pasó por varias cirugías que terminaron en un diagnóstico de que no podría ser mamá. El año anterior vino a la misa, se sentó en las bancas del final de la iglesia y se lamentaba pensando en que todas esas mujeres estaban embarazadas y ella no. Oró con fe y este jueves asistió a dar testimonio de que no hay imposibles para la fe, pues ya en setiembre del 2017 se enteró de que tenía a su hijo en el vientre.

Y muchas más historias se contaron en la Parroquia, llenas de lágrimas, abrazos, alegría y bendición, donde casi 300 mujeres agradecieron a San Ramón Nonato por poder ser madres.

asiles@masqentretenimiento.com

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