En los últimos años la tecnología IoT ha tenido un gran auge, actualmente existe una gran variedad de dispositivos emparejados a Internet y que por medio de esta conectividad se pueden ofrecer muchos servicios innovadores.
Hoy en día es común que bocinas, tabletas o televisores ya cuenten con esta característica, sin embargo, otro tipo de equipos ya se están sumando a esta tendencia, prueba de ello es que cada vez es más común encontrar en el mercado dispositivos con los que puedes interactuar con ellos por medio de internet.
Existen muchos beneficios en tener una casa conectada y en muchos casos los hogares ya tienen lo necesario para comenzar.
El primer paso es identificar las necesidades de cada hogar para así poder determinar qué tipo de dispositivos se adaptan mejor para suplir esta necesidad.
Si bien en un inicio se hablaba de hogares conectados, estos no son los únicos que se benefician de esta tecnología, empresas, ciudades y varios sectores como educativos o industriales pueden obtener grandes beneficios tales como traducciones simultáneas en videoconferencias, sistemas avanzados de detección facial que es incluso capaz de detectar estados de ánimo ó drones que puedan identificar obstáculos en el camino, cuando se implementa el IoT se puede tener un universo infinito de casos de uso. Incluso, y dependiendo del dispositivo, el resto del hardware pueden interactuar de modo distinto
Todas estas habilidades serán tecnologías que estarán integradas ya en los dispositivos y, lógicamente, necesitarán de un procesador más poderoso que ejecute las mismas y que tenga una mayor capacidad de conectividad.
Latinoamérica tiene un potencial importante para convertirse en un desarrollador de tecnologías relacionadas con el Internet de las Cosas.
No todas las tecnologías que utilizamos tienen que provenir de otras regiones, esta nueva ola que viene del Internet de las Cosas puede traer nuevos productos dedicados a ciertas sociedades y culturas.
En los años venideros veremos una integración de IoT tanto en ambientes corporativos como de consumo.
Es muy probable que veamos una evolución en los edificios inteligentes, especialmente con puntos de acceso inteligentes con reconocimiento facial.
En el hogar es muy posible que ya podamos contar con televisores más inteligentes con IA que podrán identificar automáticamente la escena y ajustarán automáticamente los colores y brillo.
emilio.chavarria@revistamqe.com




