En esta época del año son recurrentes en consultas dermatológicas los hongos en la piel (micosis), que además de ser frecuentes, conllevan incomodidad del paciente por el padecimiento en sí y por el hecho de mostrar su cuerpo con las manifestaciones de esta enfermedad con sus consecuencias estéticas y de socialización.
Por ello, en palabras del Dr. Juan José Rodríguez, especialista en dermatología, queremos darte algunos consejos y recomendaciones para prevenir y tratar este padecimiento en caso de que te veas afectado por este padecimiento que tiene mayor prevalencia en zonas tropicales debido a que existe más humedad, principalmente en invierno.
También llamado micosis, tiñas o dermatofitosis, esta afección se caracteriza por afectar la piel y sus anexos (uñas y pelo), causada por un grupo de hongos parásitos de la queratina, y que en raras ocasiones invaden los tejidos profundos.
Evitemos el contagio
Éstas son fuentes de infección y vía de entrada que podemos prevenir y evitar:
- La tierra en general y el contacto directo con animales enfermos.
- Las esporas que se transportan a través del aire o por fomites (objeto o sustancia que si se contamina con algún virus, bacteria, hongos o parásitos; es capaz de transferirlo de un individuo a otro). Ejemplos las sábanas, almohadas, cepillos, peines, zapatos, toallas, etc. En este sentido, es fundamental una higiene constante en estos elementos y cambio de camas mínimo semanalmente.
- Transmisión directa de una persona infectada a una sana.
- Hay predisposición de la piel para adquirirlos cuando hay disminución del sistema de defensas corporales. Por ello, una adecuada alimentación para mantener el sistema inmunológico fuerte y refuerzo de vacunas y antigripales representan una eficaz solución.
El especialista agrega que es fundamental mantener excelentes hábitos higiénicos, tener adecuada ventilación y limpieza en los recintos de trabajo y hogar, evitar utilizar zapatos cerrados y húmedos más tiempo del necesario, así como ropa de tejidos sintéticos y ajustada.
«Las lesiones se distribuyen en tres grandes zonas: pelo, piel y uñas. Es importante que el médico profesional en el área realice en la consulta un buen interrogatorio al paciente y un adecuado examen físico. En algunos casos cuando existe duda debido a las características propias de la enfermedad o por tratamientos previos recibidos por el paciente, sus características se pueden confundir, por lo que se debe acudir a los frotis y cultivos para hacer un diagnóstico definitivo», indicó Rodríguez.
«En el caso particular de las uñas, es una de las consultas más frecuentes. Los pacientes suelen buscar remedios caseros o valorar ofertas en el mercado como tratamientos láser. En este caso a pesar de hacer el diagnóstico clínico, se debe hacer un raspado y cultivo de la uña, debido a que existen muchos y distintos tipos de hongos que causan la enfermedad, así como bacterias por lo que el tratamiento va a ser diferente para cada caso, para que sea efectivo hay que determinar el tipo de hongo que está afectando la uña», agregó el dermatólogo.
Algunas recomendaciones de tratamientos
- Tópico: se debes de tipo readecuar al sitio utilizado, en la piel con cremas, en el pelo shampoo y en las uñas con lacas; teniendo así productos como el miconazol, ciclopiroxy, terbinafina entre otros.
- Sistémico (tomado): este tratamiento consiste en derivados azólicos como el itraconazol, ketoconazol, fluconazol o terbinafina. Además, en casos severos se debe hospitalizar al paciente y dar el tratamiento por vía intravenoso.
asiles@masqentretenimiento.com
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