Este 15 de agosto se celebra el Día de la Madre en Costa Rica, y de nuevo es una buena fecha para inspirar en niñas y mujeres de todas las edades el interés por cursar estudios STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), con el ejemplo de cuatro mujeres que han combinado su trabajo en este campo en la empresa Oracle con su rol de madres, sobre todo en una época tan diferente, como ha sido la pandemia.
Antes de presentarlas, es importante llamar la atención sobre algunas situaciones que ponen a reflexionar sobre impacto de la pandemia en las mujeres.
La ONU prevé que la pandemia ampliará aún más la brecha económica entre mujeres y hombres. Se calcula que las mujeres pierden puestos de trabajo a un ritmo casi dos veces superior al de los hombres.
Es decir que se está retrocediendo en igualdad de género, dejando a 47 millones más de mujeres y niñas por debajo del umbral de la pobreza.
Sin embargo, hay oportunidades. Se prevé que en 2030 faltarán profesionales para 4,3 millones de nuevos puestos digitales a escala global.
Esto es importante porque la mujer tiene un papel crucial en la reducción de esta brecha entre oferta y demanda, ya que no solo es justo fomentar su inclusión en el sector, sino que además resulta rentable.
En Costa Rica, por ejemplo, la participación de las mujeres en el sector de las TIC ha disminuido y ronda el 27%, según datos de la Cámara de Tecnologías de Información y Comunicación (Camtic).
Llamar la atención de las mujeres para que se preparen para estas oportunidades es una tarea que Oracle se toma muy enserio.
La ingeniera informática Claudia Holzer explica que, como parte de su trabajo, tradicionalmente le correspondía viajar mucho y no tenía muchos espacios para compartir y ver a sus hijos.
Pero la pandemia trajo a su hogar un nuevo ritmo y un miembro más en la familia: “un perrito llamado Loki.
Dice que la tecnología le ha permitido seguir trabajando desde su casa pues, dice, “es increíble como el internet, el uso de la tecnología y todas las aplicaciones y plataformas de llamada y reuniones remotas han permitido la continuidad del trabajo sin ninguna disrupción”.
Ahora busca espacios para realizar ejercicios a diario con su hijo, compartir al menos una comida al día todos los días con la familia y ver alguna serie en Televisión.
Asegura que durante este periodo se ha reinventado no solo como mamá sino como esposa, como ama de casa e, incluso, como profesional.
“El tener que trabajar desde casa, y tener que saber administrar los tiempos y manejar las situaciones para no atrasar el trabajo, pero poder atender las diversas cosas de casa e incluso, atenderme a mí como persona, ha sido todo un reto, que definitivamente nos ha hecho reinventarnos como personas”, concluye.
La misma historia la cuenta Oreana Rodríguez, directora de Recursos Humanos de Oracle para Multicountry, a quien la pandemia le ha dejado aprendizajes importantes, además de la habilidad de hacer galletas o pizza con sus hijos mientras trabaja. Dice que rescata la importancia de “ser parte de su día a día y poder compartir con ellos y sus amigos”.
Dice que no ha dejado de ser una mujer multi tasking, pero que ahora lo es de una forma diferente y más virtual, gracias a la tecnología.
“Ha sido fundamental porque se puede trabajar desde cualquier lugar. Por ejemplo, puedo estar en una reunión desde mi celular e ir a recoger a mis hijos al colegio. Sin la tecnología el trabajo remoto no sería posible ya que no tendríamos todas las facilidades”.
Asegura que “Oracle es una empresa flexible que me ha permitido ser mamá, ya antes de la pandemia existía la flexibilidad de que podía atender a mis hijos en momento de emergencias o enfermedad, pero hoy ante la pandemia sin duda se ha hecho aún más flexible y hay un mayor entendimiento de que los hijos son parte del trabajo, ya que mi casa es mi oficina”
Para Sofía Calderón, directora regional de Aplicaciones HCM, la pandemia ha implicado una pizca de magia y alguno que otro malabar. No obstante, el balance es positivo, sobre todo porque le ha permitido que sus hijos se integren y entiendan la dinámica de sus papás en el trabajo.
Su hija Leonor de 2 años, por ejemplo, está siguiendo sus pasos: “me ve trabajando y se va a traer un computador de juguete y se sienta un ratito conmigo. El rol le dura escasos minutos, pero ella lo ve con naturalidad y un brillo de admiración”.
Con esto insiste que “en este año tan particular hemos logrado que amplíen su dosis de paciencia, empatía y comprensión, porque se dice que los hijos de mamás que trabajamos fuera de casa suelen desarrollar mayor independencia”.
Pero además se ha permitido trabajar con su esposo en derrotar con ciertas masculinidades, como solo mamá sabe dónde están las cosas y situaciones parecidas.
Y deja claro que la tecnología ha sido clave en todos los aspectos, desde trabajar, programar sus pausas activas y hacer las compras. Y concluye: “en casa yo también instalo, busco aplicaciones y mis hijos me ven en el control de la tecnología”.
Norma Segura, directora regional de Aplicaciones mezcla ambos roles con esfuerzo, cariño y paciencia siempre poniendo a Dios de primero.
Para todas estas mujeres que trabajan en tecnología, su rol activo en esta industria humaniza más su lugar de trabajo.
“Me gusta pensar que impacto positivamente a mis compañeros al mostrarme intencional con lo que implica la paternidad y la maternidad, no me disculpo si mi hijo irrumpe en una llamada, revelo cuando debo ir al pediatra, cuando tengo una actividad escolar. Porque solemos sentirnos culpables y ser discrecionales con esos eventos. No tenemos que sentirnos así. Los padres no somos ni menos profesionales ni menos comprometidos porque prioricemos el bienestar de nuestra familia. Este liderazgo natural nos hace humanizar más nuestro lugar de trabajo, las mamás que nos desempeñamos en empresas de tecnología estamos llamadas a normalizar estos eventos”, agrega Calderón.
emilio.chavarria@revistamqe.com




