28 de junio de 2022

Cuide la salud visual de sus hijos

Con el regreso a clases presenciales del curso lectivo 2022, algunos estudiantes podrían presentar diversas deficiencias visuales debido a que estuvieron expuestos a muchas horas en frente a computadoras, tablets, celulares u otros dispositivos electrónicos que funcionaron como herramientas tecnológicas para recibir las lecciones de manera virtual.

El constante uso de estos aparatos en edades tempranas puede afectar su visión, por lo que una revisión periódica con el optometrista ayuda a detectar cualquier anomalía visual que altere el rendimiento y la concentración en clases.

“Con el regreso a clases es fundamental que los padres de familia puedan realizar una detección temprana de las deficiencias visuales que podrían presentar sus hijos. Tratar a tiempo la miopía y otras deficiencias en los niños y jóvenes es clave, porque de lo contrario se les expone a desarrollar otras complicaciones que amenacen su visión de forma irreversible en el futuro”, comentó la optometrista Mely Quesada.

Varios estudios, como el de la revista médica Journal of the American Medical Association, realizado entre el 2015 y el 2020, demuestran que las deficiencias visuales se han incrementado especialmente en niños entre los 6 y 8 años, reportándose más casos durante el periodo de confinamiento.

La tasa de miopía en los niños de 6 años fue del 21,5% en el 2020, cuando el porcentaje más alto previamente reportado para los participantes de esa edad había sido del 5,7% en el 2019.

Atención oportuna

Algunos signos que le permiten a los padres identificar si su hijo(a) tiene alguna deficiencia visual son: el sentarse muy cerca al televisor o aproximarse mucho a los libros (incluso inclinando la cabeza hacia un lado para leer), presentar fuertes mareos o dolores de cabeza constantemente, entrecerrar los ojos para observar los objetos, así como irritación y ardor ocular al finalizar la tarde.

Si efectivamente su hijo(a) requiere de anteojos, es importante que tenga especial cuidado al momento de elegirlos, siguiendo consejos como los siguientes:

  1. Tenga en cuenta la receta del especialista, en la cual estará especificado el resultado con detalles de la consulta optométrica de acuerdo con la necesidad visual del paciente.
  2. Los aros deben ser resistentes y livianos. Para los niños más pequeños, las monturas de silicona son la mejor opción, ya que son más flexibles y evitan las roturas.
  3. Los aros deben tener el tamaño adecuado y ajustarse a su rostro; no deben ser ni muy grandes ni muy pequeños.
  4. Convienen ser cómodos. Eso quiere decir que los aros no deben generar ninguna molestia, tanto en su cara como detrás de la oreja, así como no presionen las mejillas.
  5. Que sean flexibles, ajustables y seguros. Y que no se caigan cuando se agache, salte, corra o cuando practique algún deporte.

emilio.chavarria@revistamqe.com

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