22 de junio de 2021

Pescados azules, los aliados de la salud cardiovascular

La Organización Mundial de la Salud promueve una alimentación saludable, para protegernos contra las enfermedades no transmisibles, como la diabetes, el cáncer y las enfermedades cardiovasculares.

Esta alimentación saludable tiene como protagonistas a frutas y verduras, legumbres, frutos secos, cereales integrales y pescados azules. Estos últimos son esenciales si queremos cuidar nuestra salud cardiovascular.

De acuerdo con la nutricionista de atunes y sardinas La Sirena, Andrea Massis Zaid, es recomendable consumir entre tres y cuatro raciones semanales de pescados, preferiblemente azules.

Entre sus propiedades se encuentran que aporta entre un 18-20% de proteínas de alto valor biológico, es una estupenda fuente de vitaminas del grupo B, además de aportar vitaminas liposolubles A y D, los pescados son ricos en yodo, fósforo, potasio, magnesio y calcio si se consumen con espinas y contiene escaso tejido conjuntivo, lo que hace que su digestibilidad sea mayor.

Para la nutricionista estos productos cuentan con un aporte bajo de ácidos grasos saturados y omega 6, y un alto aporte de ácidos grasos insaturados (omega 3 y oleico).

Este es uno de sus principales beneficios en relación con la salud cardiovascular, y es que los diferentes tipos de grasas dependen de los ácidos grasos que las componen, y los ácidos grasos omega 3 son los encargados de estabilizar el metabolismo de las grasas gracias a que disminuyen el nivel de colesterol LDL, el conocido popularmente como colesterol “malo”, al tiempo que incrementan los niveles de colesterol HDL, conocido como colesterol “bueno”.

Por eso, los ácidos grasos omega 3 contribuyen a mantener niveles correctos de colesterol, lo que a su vez logra reducir la incidencia de las enfermedades cardiovasculares porque de esa forma se mantiene a raya uno de los factores de riesgo cardiovascular más frecuentes.

Los pescados azules (sardina y atún) presentan mayor contenido graso que los pescados  blancos. Pero a su vez, los pescados azules muy grasos como las sardinas, son los que contienen mayor cantidad de ácidos grasos omega 3.

De acuerdo con Massis Zaid, se recomienda comer pescados grasos, dos veces por semana para aportar 0.5 gramos de Omega 3 al día. La lata de sardinas La Sirena, brinda 1.5 gramos de Omega 3.

“Alrededor de 60% del cerebro está constituido por Omega 3. Por eso, las sardinas son recomendadas para mujeres embarazadas, madres lactantes y para niños en período de crecimiento”, explicó la experta.

emilio.chavarria@revistamqe.com

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